|
|
Evolución o Corrupción: Revolución! Teoría Queer. Un comienzo (01/08/04)La Teoría Queer aún es muy joven para que se pueda basar en un concepto perfectamente definido y aprehensible. Engloba una serie de ideas y pensamientos que buscan alejarse de lo socialmente establecido, tratando de alcanzar unas metas en un principio ajenas a los típicos preceptos humanos. Por mi parte, tengo el propósito de defender mi propio esbozo al respecto, con la sola intención de que pueda convertirse en la primera piedra de una sólida construcción erigida por la participación de tod@s. Cuando nos asomamos a la sociedad en la que vivimos, observamos un creciente número de minoritarios grupos que luchan para lograr una aceptación y derechos que les permitan desarrollar una actividad normal dentro de sus propias singularidades. Sin pensar demasiado, podemos encontrarnos con una amplia lista de etiquetas: gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, travestis, transeúntes de género... e incluso combinaciones de ellas. Y éstas son sólo las más conocidas. No resulta difícil advertir que cada día que pasa la diversidad aumenta. Hay una infinidad de teorías para explicar este fenómeno. Yo tengo la mía. Podría empezar desbrozando argumentos desde el origen de la vida, mas voy a simplificarlo en una frase inicial: el ser humano comenzó su propia evolución a partir del momento en que dejó atrás los límites impuestos por la Naturaleza, hasta lo que es hoy. Es decir, desde que tuvo conciencia de sí mismo como individuo, desde que decidió moldear el entorno en su beneficio, o desde que las necesidades físicas podían ser ignoradas en pos de otras metas autoerigidas, por ejemplo. Que el ser humano modifica el medio en el vive a su antojo es obvio, sin tener en consideración el daño que pueda ocasionar al ecosistema. Que vulnera los preceptos básicos de la vida también lo es (se permite alimentarse en exceso o en defecto perjudicando voluntariamente su salud, práctica el sexo sin afán de perpetuar la especie, prolonga su existencia de forma no natural mediante máquinas). Poco a poco (y gracias también al acelerado desarrollo de la tecnología) va advirtiendo que los únicos límites que le frenan son su imaginación, creatividad, ética y moral. La Naturaleza poco tiene que decir ya, pues agoniza en manos de la criatura que creó y que a la postre escapó a su control. Como decía al principio, fue el descubrimiento del yo lo que le permitió diferenciarse del resto de los animales. Pero este yo que inicialmente venía acompañado y caracterizado por una presencia física, un cuerpo, está independizándose del mismo según transcurre el tiempo. Ha llegado el momento en que nos consideramos entidades, apoyándonos en nuestros recuerdos, experiencias, pensamientos, deseos y emociones, sólo acordándonos de nuestro aspecto, de esta compleja maquinaria biológica de la que nos servimos, cuando bajamos la vista o nos cruzamos con un espejo. Aún así, la sociedad como ente conservador impone sus reglas.
Si los cromosomas que el azar ha elegido para ti al nacer son XX te llamarás mujer, actuarás como mujer y te relacionarás sexualmente con hombres. Si por contra, la combinación genética te da XY, serás hombre, te comportarás como un hombre y te sentirás atraído por las mujeres. En otras palabras, la sociedad trata de encerrar al ser humano con directivas de la Naturaleza, buscando un método de mantenerlo controlado. Pero el potencial no puede ser indefinidamente reprimido, las cadenas terminan por romperse y el caudal de probabilidades se desborda por su propio empuje. Tomando la fábula del hombre que nació y vivió toda su vida en una oscura cueva hasta que se asomo al exterior y conoció la luz y el mundo, aquel individuo cuya curiosidad e inconformismo le conducen a escapar de lo socialmente establecido, se encuentra con infinidad de obstáculos. El miedo a lo desconocido, no sentir el arropo de los demás por la inherente soledad de ser diferente, el rechazo de los otros debido a la incomprensión, y muchos otros factores nos impiden alcanzar una realidad utópica que colmaría estas inquietudes. Por contra, nos quedamos en el mundo conocido al fondo de la cueva con los demás, a oscuras, con la frustración y desazón que supone haber atisbado al luz la final del túnel y no poder tocarla. ¿Y por qué motivo no vamos a poder no sólo tocarla, sino asirla, saborearla, en definitiva, vivirla? Ésta es la meta por la que deberíamos luchar. Me parece muy bien y respeto profundamente el esfuerzo de gran cantidad de asociaciones en pro de los derechos de individuos con determinadas y minoritarias particularidades. No obstante, ¿cuánto mejor sería que cada cual, independientemente de su condición física, pudiera escoger para sí la realidad que quisiera, en el lugar y momento que deseara? Porque... apoyándonos en los preceptos de esta sociedad, ningun@ somos 100% hombres o mujeres, guardamos reacciones y sensaciones de ambas caras y las sacamos a la superficie según nuestras necesidades o circunstancias personales. Cierto que cada cual es de una manera u otra, mas de nuevo ¿por qué limitarnos a esta rigidez? ¿Por qué privarnos de conocer diferentes experiencias que pudieran enriquecernos o esclarecer distintas disyuntivas? En esta cuestión, el límite de donde queramos llegar lo fijamos nosotr@s. Por mi parte, el objetivo que pretendo conseguir no es que se me considere y trate como chica o chico, homo, hetero o bisexual, sencillamente soy Khrïss, y como Khrïss deseo que se me conozca. Sin etiquetas. Esto es un grito desde lo alto de la montaña que persigue el eco de otras voces clamando en las cumbres de otros solitarios picos. Es necesario allanar el camino que pueda servir de unión entre estas pequeñas islas de libertad, o lanzar firmes cuerdas que se terminen convirtiendo en aéreos puentes de entendimiento y comprensión suspendidos en las alturas. Esta declamación, privada y pública a un tiempo, quedará aquí, a disposición de quien desee prestarle, con mente abierta y mirada amable, unos pocos minutos de atención. Mas de igual modo añadiré las aportaciones de quien se preste a sumar su propio grito al mío. Quizá llegué el día en que esta queja sea tan estridente en su armonía que al mundo le resulte inútil taparse los oídos con las manos para no oír. Y al escucharnos, comprenda.
De Khrïss en Zaphyr Eyes
Una aclaración (08/08/04)Esta pasada semana quedé con una amiga y estuvimos comentando sobre el Blog, en especial esta nueva entrada relativa a la Teoría Queer. Ella me confesó que, a pesar de haberlo leído alguna que otra vez, no conseguía entender cual era la meta que perseguía esta teoría, su sentido más sencillo. Esto me ha hecho pensar que, tal vez, di demasiadas vueltas al asunto y no esbocé una explicación simple de lo que significa para mí esta nueva concepción de las cosas. Bueno, trataré de ponerle pronto remedio a esto. Para mí, lo queer supone una sociedad sin etiquetas, una relación entre individuos no basada ni en el género ni en la orientación sexual. Es decir, sin juicios de valor nacidos de la apariencia de una persona. Te puedes cruzar con alguien, pongamos una mujer, y no por ello dar por supuesto que va a actuar de forma femenina (esto siempre entre comillas, asumiendo la retrograda condición de los roles históricamente preestablecidos) o que se siente atraída por el sexo opuesto. Ignoremos las etiquetas, quizá le guste llevar un rol más masculino, o los alterne según con quien se relacione. Es posible que sea heterosexual o que en un principio lo fuera y ahora sea lesbiana. Por qué atrevernos a dar por supuesto que una persona es tal y como nosotros podamos prejuzgar si no nos hemos detenido a conocerla? Éste supondría el punto de partida, la aceptación de una total y absoluta diversidad de elecciones y opciones personales. Es en este momento cuando la afirmación cada persona es un mundo cobra auténtico sentido. Si el paso inicial es ya de por sí complicado, el segundo supone una auténtica utopía. Implica una tolerancia plena hacia las decisiones de cada individuo, no sufriendo discriminación alguna debido a sus preferencias únicas y personales. Las etiquetas gay, lesbiana, transexual, tanto otras más ácidas y ofensivas, perderían sus connotaciones negativas al carecer ellas mismas de significado propio. Fulanito Pérez ya no sería un travesti bisexual o Menganita Sánchez una hetero que ahora se ha hecho lesbiana, no. Fulanito Pérez sería Fulanito Pérez y Menganita Sánchez sería Menganita Sánchez, sin más vuelta de hoja. Una pizca de respeto y consideración hacia la persona, por favor. Cierto es que legalmente la discriminación nace ante la violación de los derechos de individuos por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos. Sin embargo, en esta cadena, además de omitirse la orientación sexual como otro elemento vital (no olvidemos los insorteables obstáculos a la hora de contraer matrimonio o adoptar niños que sufre una pareja homosexual), falta que realmente se aplique y sea acogida y aceptada por la conciencia de tod@s nosotr@s.
De Khrïss en Zaphyr Eyes
Never Too Queer (I) (15/08/04)A Khrïss A menudo oímos que el todo es más que la suma de sus partes: en el caso de lo Queer tenemos uno de los ejemplos más patentes. Porque lo Queer, como actitud ante la vida, va más allá de la alianza constituida por los colectivos gay, lésbico, transexual, bisexual... y simpatizantes, para el mutuo apoyo en la lucha de todas estas minorías por sus legítimos derechos: el derecho a la diferencia, la diversidad, la singularidad. Lo Queer es una perspectiva de la realidad que salta por encima del arco iris, deja atrás los separatismos, esencialismos, fundamentalismos, las identidades prefabricadas y las estrictas definiciones intransgredibles, para propugnar un estado de flujo (el ser humano como función de onda cuántica) que tiene en sí todas las posibilidades de manifestación imaginables, ahí latentes para su experimentación sucesiva —como quien cruza la inexplorada geografía del yo oculto— o para su simultánea incorporación —apropiándose con un salto súbito de la secreta multiplicidad humana—. Si esa fértil alianza de las minorías sexuales hubiera nacido en un país con menos consciencia social que los Estados Unidos y menos vinculada al mundo académico de lo que permite la increíble flexibilidad y curiosidad intelectual norteamericana, quizás lo Queer no habría pasado de ser un modo de ser, una respuesta espontánea entre defensiva y ofensiva contra un medio hostil. Pero para el humanismo norteamericano, no hay tema ni cuestión —por banal y despreciable que nos parezca a los europeos— que no merezca la más profunda de las consideraciones intelectuales. En medios académicos, pues, lo Queer encontró un fecundo instrumento de autocomprensión y combate en ese tipo de pensamiento postmoderno que a través del deconstruccionismo de Derrida se remonta hasta los métodos arqueológico de Foucault y genealógico de Nietzsche, convirtiéndose de este modo en una teoría (y praxis) de la identidad que no puede seguir ignorándose. Merece llamarse la atención sobre puntos de convergencia entre esta filosofía Queer y el yoga. Si bien existen muchas formas de yoga, todos los que son auténtica práctica espiritual y no mera gimnástica postural tienen algo en común. Algo que bien podría caracterizarse como una deconstrucción de la personalidad de superficie, si no fuera porque deconstrucción nos sugiere normal e inmediatamente el proceso de desmontar el mecano de un concepto, teoría o ideología mediante el ejercicio de una penetrante o acrobática razón. Lo que el yoga hace, sin embargo, es observar la personalidad de superficie como un factor contingente, azaroso, artificial, no imperativo ni esencial; objetivar ese constructo como algo distinto del yo que lo observa; disolver el vínculo con esa personalidad artificial y desapegarse por fin de ella. Esto, obviamente, es un proceso gradual de múltiples diluciones; el viaje por un laberinto de espejos en el que cada yo observador va descubriéndose a su turno el yo observado de otro observador previo, emplazado en un estrato más elemental de la consciencia, hasta la Disolución Final, en que el adepto se funde con el Sujeto Absoluto o lo trasciende para desaparecer en la Nada del nirvana nihilista o en la oceánica Impersonalidad de la consciencia primordial. El deconstruccionismo Queer también pone en cuestión los cimientos que soportan el edificio de nuestra personalidad de superficie. Y con razón, porque tales fundamentos ni siquiera son el resultado de una elección autónoma del individuo: son materia prefabricada. Género, raza, clase social, lengua, cultura, nacionalidad, familia (con su carga educativa e ideológica)... son factores que cambian radicalmente de aspecto cuando se los observa, no como determinantes esenciales e inerradicables de la identidad, o incluso como inextirpables identidades por sí mismos, sino como meros condicionantes de la personalidad, con los que, en todo caso, identificarse libre y responsablemente. En términos más directos: género, raza, etc. son una cosa contemplados como límite, marco, muro maestro y prisión de la identidad y otra bien distinta cuando los abordamos como los colores que añadir o restar libremente a la propia personalidad para el enriquecimiento de su experiencia y del conjunto de sus sensibilidades. En el primer caso, la personalidad que resulta es rígida, invariable, artificial, habitualmente celosa de sus signos de identidad y predispuesta a la violencia para preservarlos o incrementar el territorio que cree corresponderle por derecho natural. En el segundo caso, la identidad es compleja, multiforme, fluida, abierta en principio a la experimentación y encarnación de todas las sensibilidades y, por ello, con una visión multiperspectivista de la realidad, que acostumbra a ser mucho menos violenta, mucho más comprensiva por ser más comprehensiva. ¿Cómo procede el deconstruccionismo Queer?, ¿cómo desmonta el mecano de los signos de identidad sexual prefabricados, el robot que habíamos tomado por la personalidad ‘real’? En términos muy resumidos: escarbando en la arqueología de un concepto, de una perspectiva o de una práctica social tan generalizadas que el ser humano las toma ya por lo natural, por la incuestionable realidad, y mostrándolas como lo que son: costumbres fundadas en prejuicios o tabúes, limitadas y limitadoras, y en general evitables y superables. El deconstruccionismo Queer ahonda en esa arqueología, pone en evidencia las posibilidades alternativas que existían en el momento en que una civilización optó, por ejemplo, por una práctica social, por qué razones lo hizo y a qué intereses servían esas razones; cómo, con el tiempo, esas razones perdieron su importancia y necesidad, quedando como intocables supuestos o incluso como arraigadas obsesiones en el preconsciente colectivo; qué renuncias implicó aquella opción y cómo se reproduce todo este proceso histórico en cada psique individual.
De Bel en Bel Atreides
|
|
Web InfoUn pequeño hechizo entre sombras puede iluminar tu noche más oscura. No hay luz sin tinieblas. El dibujo pertenece al mundo de Warcraft. El verso es de una canción de Blind Guardian. En esta web iré dando rienda suelta a mis ideas y pensamientos. Este layer se llama: EnchantPuedes elegir un layer distinto: RebornInflameWounded Mi Status| heal: |      | | mind: |      | | love: |    | | force: |      | | rage: |        | | hope: |    | | ki: |   |
Admin Info
Este site está alojado en un servidor personal. Eso significa que se producirán imprevistos parones en la red. Si os pasáis alguna vez por aquí y la web parece caída, no dudéis en regresar. Os estaré esperando : ) Mi Info
• Nombre: Khrïss • Edad: 20tantos • Ciudad: Madrid, España • Animal preferido: Felinos!! • Lectura: Fantasía • Cine: Nada comercial • Música: Metal y más Metal!! Lo Último de Interés • Película: The Butterfly Effect (2004) (El Efecto Mariposa)
• Libro: Vampiro, Edad Victoriana de Philippe Boulle
• Anime: Denei Shoujo Ai (1992) (Video Girl Ai)
Queer Theory Un pequeño rincón para una concepción más libre y alternativa de la realidad. Mi realidad. Mi Teoría Queer Mi ABC
A => Azabache, cabello de color negro con reflejos azulados, precioso B => Blind Guardian, el grupo que me permitió conocer la música heavy C => Curiosidad, defecto o virtud? D => Drows, elfas oscuras, malvadas y poderosas... y muuuy excitantes! E => Elfas, mi raza favorita, belleza felina F => Fénix, ave mitológica que renace de sus cenizas G => Gaaato!! Me encantan esas mimosas bolitas de pelo con personalidad propia : D H => Humor, un buen sistema de defensa I => Imaginación, la vía de escape a una realidad mejor J => Jade, una profunda mirada de ojos de este color puede despertar muchas cosas en ti K => Khrïss. Me quedo con mi nombre ^_^ L => Luna, Selene y su dulce influencia M => Malva, mi color favorito N => Nihilismo, ay Nietzsche... Ñ => Ñaña! Esta expresión se la he robado a alguien que yo me sé... O => Oro, el enemigo, falsedad y corrupción P => Plata, magia y pureza. Para quienes disfrutan de una sensibilidad especial Q => Queer el próximo paso, la revolución final R => Ronronear, algo que me encanta hacer cuando me miman S => Susurro, para quien no entiende de gritos T => Truenos y relámpagos, la tormenta perfecta U => Universo, algo que en ocasiones se me hace pequeño V => Vivir, la dura y atractiva prueba que hay que superar día a día W => Walkyries, "Las que Eligen a los Muertos", damas guerreras inmortalizadas por Richard Wagner X => X, la incógnita, lo desconocido, lo que está por venir Y => Yin & Yang, nuestra doble naturaleza Z => zashji, ecos de un reciente pasado
Visible en la mayoría de navegadores y optimizado para: Mozilla Firefox 1.51024x768 - 32 bits  ![Validate my RSS feed [Valid RSS]](pics/valid-rss.png) Si tienes problemas con tu navegador para ver el contenido del site o te quieres sindicar con el blog, haz click aquí
|
|